La caja para puntas de micropipeta de 200 µL es un accesorio de laboratorio utilizado en química, biología molecular, microbiología y docencia para el almacenamiento, organización y protección de puntas de micropipeta de volumen medio, manteniéndolas en condiciones limpias y ordenadas para su uso en procedimientos de pipeteo de alta precisión. Está fabricada generalmente en polipropileno o poliestireno de grado laboratorio, materiales que proporcionan buena resistencia química frente a soluciones acuosas y desinfectantes comunes, además de una adecuada rigidez estructural que permite su manipulación frecuente en entornos de trabajo. Su diseño tipo gradilla o contenedor con cavidades organizadas facilita la disposición sistemática de las puntas de 200 µL, optimizando el acceso rápido y reduciendo el riesgo de contaminación por contacto directo, lo que resulta especialmente importante en técnicas sensibles como biología molecular, preparación de reactivos y análisis clínicos. En muchos modelos, la caja es autoclavable, permitiendo su esterilización para aplicaciones que requieren condiciones asépticas, y es compatible con sistemas de reposición o recarga de puntas. Es ampliamente utilizada en laboratorios educativos, de investigación e industriales para mejorar la eficiencia del trabajo con micropipetas, asegurar la higiene del material consumible y facilitar la organización durante procedimientos experimentales rutinarios.