El soporte universal para micropipetas es un accesorio de laboratorio utilizado en química, biología molecular, microbiología y laboratorios clínicos para el almacenamiento seguro, organización y acceso eficiente de micropipetas monocanal y multicanal cuando no están en uso, evitando su contaminación, daño mecánico o contacto con superficies de trabajo. Está fabricado generalmente en polímeros técnicos como ABS o polipropileno de alta resistencia, materiales que proporcionan buena estabilidad estructural, resistencia química frente a desinfectantes y reactivos de uso común, y facilidad de limpieza para mantener condiciones higiénicas en el área de trabajo. Su diseño puede ser lineal, vertical o giratorio, con capacidad para alojar varias micropipetas de forma simultánea mediante ranuras o soportes individuales que mantienen los instrumentos en posición vertical u optimizada para su manipulación rápida, reduciendo el riesgo de caídas y mejorando la ergonomía en el laboratorio. Este tipo de soporte se emplea ampliamente en entornos educativos, de investigación y análisis clínico, donde se requiere organización eficiente del material volumétrico, optimización del espacio de la mesa de trabajo y protección de instrumentos de alta precisión utilizados en técnicas de pipeteo, preparación de reactivos y ensayos bioquímicos.